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Como agua para chocolate

Como agua para chocolate

Franquicias, Calidad, Proyecto, Equipo, Costes

Domingo, 22 Octubre 2017

Acabo de volver de Italia y lo primero que quiero decir es que he disfrutado como un loco de la comida, era absolutamente fantástica: rissottos, pasta y todo lo que os podáis imaginar de la comida italiana. No he desperdiciado ninguna ocasión para probar como es la cultura gastronómica en ese lugar. La calidad de todos los productos era extraordinaria, sabían tratarlo y en casi cualquier rincón encontrabas una pequeña tienda, un pequeño restaurante que cuando pasabas cerca, sólo por el aroma se te activaban todos las papilas gastronómicas.

En los contados momentos que no estaba mirando escaparates o disfrutando de los ingredientes me dio por pensar en la cantidad de lugares que existían y como era posible que se pudiera mantener la estructura. Pensar que montar un restaurante o una cafetería con cara y ojos es una inversión realmente importante: neveras, cocina, sanidad, personal, mesas, cubertería y un largo listado de inversión que se necesita para subir la persiana y poder servir adecuadamente a la clientela.

Al segundo día de visitar la ciudad me di cuenta que gran parte eran franquicias, lo cual no dejaba de ser una inversión interesante. Te apoyabas en la estructura de una marca para conseguir cobertura y a cambio de compartir beneficios tenías una reducción de costes importantes, ya sea en imagen de marca, compras o la variable que escoja cada marca. Esta aproximación, la de abrir una franquicia, es una opción que han tomado muchos para lanzar su propio negocio recortando los riesgos.

El tema de las franquicias es un buen modelo para los que buscan una inversión al paraguas de terceros para ahorrarse el duro camino de empezar. No es lo mismo abrir bajo el nombre de una cadena reconocida que empezar desde cero y hacerse un hueco en el imaginario de tus potenciales clientes. De hecho, el mundo de las franquicias es un mercado en expansión y cada vez más hay personas que se suben a este carro.

Es más, en el proyecto que estoy actualmente involucrado, la idea no es tanto construir una marca desde cero sino apoyarse en actores ya relevantes. La diferencia entre lanzar algo de la nada y jugar con cartas ya reconocidas es, además de un ahorro importante de esfuerzos, un alivio financiero porque puede desviar el dinero que tenías pensado para el marketing para mejorar otras áreas de la empresa sin afectar a tu capacidad comercial y de venta.

Como detalle puedo comentar que algunos de los lugares que me dejaron un buen recuerdo eran franquicias, y la imagen que algunos podemos tener sobre este tipo de línea de negocio no es cierta, estos locales no están reñidos con la calidad. Los productos son buenos, y la variación suele venir de otro tipo de variables que no se suelen ser controlados por terceros. En resumen, que si el producto es bueno pero el trato es malo, tu percepción bajara extraordinariamente.

Película: Como agua para chocolate

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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