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Escribir

Parece que fue ayer

Parece que fue ayer

Tengo quince años, o incluso menos. Y no, no es que me haya puesto una crema rejuvenecedora o haya viajado en el tiempo sino que es como me siento ahora. Estoy tumbado en la cama escribiendo y me ha venido de golpe el recuerdo de cuando siendo un adolescente tenía el hábito de escribir siempre antes de irme a dormir. Si la memoria no me engaña, era una libreta con hojas en blanco para pedir autógrafos que me compré en mi primer salón del cómic de Barcelona.

El post de la curva

El post de la curva

Dicen los bloggers con canas que detrás de cada urgencia, detrás de cada falta de tiempo para poder entregar existe un artículo para escribir. No todos consiguen verlo porque la mayoría siguen con los ojos pegados en la agenda y haciendo malabares entre el móvil, el teléfono y el ordenador, con lo que el tiempo se les escapa entre los dedos y no consiguen ver como te llama desde ese cursor que parpadea allí, arriba a la derecha.

Que difícil es escribir una novela

Lo reconozco, soy uno de esos emocionados a los que le encantaría escribir una novela, un tocho lleno de páginas, párrafos, frases y palabras, dónde unos personajes que has creado en tu imaginación viven aventuras, miedo, suspense o simplemente pasan momentos hilarantes, pero en resumen, dar forma a una historia que no había existido antes hasta que tu la creaste de la nada, sólo con la ayuda de tu imaginación.

Quién se pica, ajos come

Tengo la manía de abrir los ojos cuando me despierto, y la siguen manía que arrastro desde hace ya tiempo es la de leer la noticias. Antes lo hacía a través del Gold ED (un lector para los tiempos de las BBS) y ahora uso algo más moderno como un lector de RSS. Entre el tiempo que leo, preparo el desayuno de los mellizos y consigo entender lo que le leído pueden pasar siglos, pero si quitamos la última parte, la de entender, puede que lo haga en unos diez o veinte minutos.

Cuanto tiempo es necesario

Llevo con un proyecto de novela casi hace un años y no hay manera de ponerme a escribir. Lo miro, lo repaso, veo las opciones, escribo un par de páginas o más, las repaso, las borro, vuelvo al principio. Total, que no avanzo ni por casualidad. Me irrito, me enfado, me busco excusas de que no tengo tiempo cuando se positivamente que no gestiono el poco tiempo que tengo.

El hombre SEO

Le llamaban el indexado y era un prodigio de aburrimiento intelectual. No era culpa suya, lo concibieron así, primero definiendo la cabecera, los keywords, luego los meta tags y claro, salió como salió, como una curiosidad digna de estudio.

El pobrecito no sabía hablar como las personas normales, tenía que estructurar su discurso intercalando negritas, pero como en el lenguaje hablado no existían, se dedicaba a hacer comillas con los dedos. Era de lo más ridículo cuando intentaba destacar una palabra y gesticulaba como un un autómata.

La sopa es fundamental, incluso en verano

En este post no voy a hablar de tecnología, voy a dejar simplemente que mis dedos vayan tecleando sobre una idea que tengo en la cabeza, y que os aseguro que no tiene nada que ver con Internet, ni con el Social Media ni con nada, hoy se trata de dejar que mi memoria ocupe mi conciencia y guíe el proceso de mis dedos

Que escribir cuando quieres escribir y no sabes el qué.

Que escribir cuando no sabes que escribir pero te apetece escribir algo. Ahh, es una gran pregunta. Lo normal, en mi caso, y ya os aviso que suelo ser poco normal para la mayoría de las cosas, es que simplemente abro el programa de turno y me pongo a teclear. A ver que pasa, mismamente como lo que estoy haciendo ahora. Debería estar haciendo una landing page, pero estoy aquí, pulsando teclas como un desesperado sin ningún objetivo claro en mente.

Herramientas para escribir

Cuando uno empieza o se interesa por esto de escribir es interesante saber que herramientas disponibles tiene uno a su alcance. Este tipo de cachivaches que ayudan al proceso y al mantenimiento, pero que a su vez sean sencillas de utilizar y no eclipsen el verdadero motivo de todo el proceso, que es escribir.

En mi caso en particular y después de estar dando vueltas por programas y más programas, sistemas operativos distintos, al final me he quedado con el siguiente proceso para escribir.