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Justicia

O Sisters, Where Art Thou?

O Sisters, Where Art Thou?

No encabezo estas líneas de esta manera porque esté acompañada y reconfortada por la maravillosa banda sonora- casi homónima a mi título- de la película de los Cohen, que también, que es un bálsamo que me regalo cuando estoy de bajón, sino porque es lo que me vino a la cabeza cuando, bajando por Pau Claris hacia las seis y media de la tarde del 17 de noviembre, no vi lo que esperaba ver ni encontré a quiénes se suponía que tenía que encontrar.

La mujer del César

La mujer del César

Ya sabéis lo que dicen, la mujer del César no solo ha de ser honesta sino además, parecerlo. Siguiendo este principio y haciendo uso de este espacio que me pago de mi bolsillo, he visto como una sospecha que ya intuía media España se ha cumplido, la infanta no solo es imbécil sino que ahora lo justicia lo confirma. La pobre estaba tan enamorada que no es responsable de nada, a diferencia de cientos de personas que a pesar de estar tan o más enamoradas, al poner su firma en un documento se comen con patatas las consecuencias de infringir la ley.