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Conocimiento

Hombros de gigantes

Hombros de gigantes

Soy un fan del conocimiento, me encanta aprender cosas nuevas, tener datos, estudios, estadísticas sobre todas las cosas que te puedas imaginar. Esta curiosidad infinita siempre se basa en dos principios básicos, que el conocimiento ha de ser libre pero ha de ser valorado. Esto significa que todos deberíamos de poder acceder al conocimiento siempre y cuando este sea, no solo valorado, sino conseguido.

Conocimiento y sabiduría

Conocimiento y sabiduría

A veces me encuentro reflexionando, lo cual es un peligro porque una vez me pierdo en mis propios pensamientos el tiempo deja de trabajar y mi consciencia se retrae con el resultado que me puedo estar todo un día sentado dándole vueltas a ideas que me van surgiendo en la cabeza sin mantener la más mínima atención a mis necesidades como ser vivo o como ser social.

¿Qué es lo que quieres saber?

¿Qué es lo que quieres saber?

Hace ya mucho tiempo, no se si ahora ocurre lo mismo, era típico el post que contenía una serie de preguntas que debías de contestar y una vez acabado retar a otro blogger que conocieras para hacer lo mismo. Esta cadena tenía su gracia porque las preguntas eran a veces extraordinariamente estúpidas -la ocasión se lo merecían- y otras tantas tenían esa apariencia pero contenían una carga de profundidad.

Todo empieza con una etiqueta

Todo empieza con una etiqueta

Los seres humanos somos muy nuestros, podemos estar haciendo algo durante años que hasta que alguien le pone una etiqueta no sabemos realmente que estábamos haciendo. A los que nos gusta la gastronomía simplemente nos gustaba comer bien, pero ahora hemos descubierto que somos gourmands. Lo que antes era una madalena que se ha quedado a medio subir ahora sabemos que es un muffin, y así con casi todas las cosas.

Aquí no encontrarás respuestas sino preguntas

Aquí no encontrarás respuestas sino preguntas

Decía mi hermano que si los envidiosos flotaran, en este país no veríamos la luz del sol, y en más de una ocasión noto como mis pies se despegan unos pocos centímetros del suelo cuando leo algunos blogs. Las diez respuestas, los siete trucos, las cuatro estaciones… uix, no, esta es de una pizza1 o de una obra de música clásica2, ahora tengo mis dudas.

Cuando tu afición es tu trabajo

Cuando tu afición es tu trabajo

Dicen que no hay nada mejor que tu afición sea por lo que te pagas, entonces dejas de tener un trabajo a tener un hobby remunerado. No todos podemos caer en este tipo de categoría porque no siempre lo que nos gusta es algo susceptible de ser monetizado en el mundo. En mi caso particular, mi afición personal, esa pequeña obsesión que me persigue desde que era un enano era entender las cosas. No hay nada que me ponga de peor humor, de un genio de perros es no entender algo, me supera y me subleva.

¿Por qué a RRHH no le debería interesar lo que sabes hacer?

¿Por qué a RRHH no le debería interesar lo que sabes hacer?

Quizás penséis que estoy exagerando, que en el fondo lo que realmente busca un head hunter es lo que realmente sabes, lo cual es lamentablemente cierto, pero solo sirve para responder al cincuenta por ciento de las necesidades reales de la empresa.

Conocer y entender

Conocer y entender

Afirmamos que estamos en la sociedad del conocimiento, que nunca fue más fácil acceder a la información y poder avanzar hacía un lugar más igualitario y con más capacidad analítica. No podemos negar que cada día aumenta la información que se vuelca en las redes y a pesar de que las más interesantes y con potencial de expedir el conocimiento siguen siendo cerradas -revistas científicas, análisis financieros, etc…- existen actores que comparten y crean conocimiento que si seleccionan las piezas adecuadas, quizás puedan suplir en parte la falta de acceso.

El más tonto hace relojes

El más tonto hace relojes

Hace poco estaba reunido con una persona que ha visto a internet en pañales y nos pusimos a rememorar batallitas como dos buenos abuelos. Nos contamos anécdotas de todo tipo y recordábamos como en aquellas épocas, antes de abrir la boca y opinar, te lo pensabas dos veces antes de opinar porque querías estar absolutamente seguro de lo que estabas haciendo. Eran épocas cuando la gente opinaba sobre temas que realmente dominaba, no existían egos superlativos, y la modestia y la cooperación era pan nuestro de cada día.