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Cariño, ¿qué dan en la tele?

Imagen de Jose 	Salgado
El 14

TV, Aburrido

Jueves 29/05/03

Una mierda. Eso es lo que dan, una absoluta mierda pinchada en un palo. No sé que está pasando últimamente en este sector del mundo de la comunicación porque realmente, no hay ningún programa que me haga sentar delante de la televisión. Ni siquiera cenando me quedo pillado, que es lo mínimo que se le puede pedir a la caja tonta, que te distraiga mientras cenas.

Si exploramos los canales, tanto de pago como abiertos, vemos una especie de calcomanía de comedietas venidas a menos, tertulias de porteras o famosillos haciendo el paripe sin venir a qué. Es como los peines sin púas para calvos sin pelos, o los fantásticos ceniceros sin fondo. Están ahí, pero no sirven para absolutamente nada... ni informan, ni (me) entretienen y lo único que consiguen es que me vuelva loco durante 10 minutos buscando un canal donde poder desconectar el cerebro y dejar que la salivilla salga feliz por la comisura de mis labios.

Es que eso es lo que quiero, llegar a casa, ponerme las pantuflas y escarchofarme en el sofá sin tener que pensar en los malos rollos del trabajo o del estress que tengo o de las facturas de la luz. No quiero que me den análisis macroeconómicos, ni tertulias de pedantes con americana de pana hablando del concepto. Mi cerebro quiere relajarse, dejarse llevar por los absurdos caminos de las series de ficción.

Para más gracia, cuando uno consigue amoldar su cerebro a las bazofias que dan, y se engancha a alguna serie, los cabrones que programan la parrilla les da por hacer de de las suyas y sacan el manual de puteando al televidente - que juro por Dios que ha de existir, porque sino las cosas no me cuadran.

El primer punto es cambiar el horario de emisión, si antes la emitían a las 10 de la noche a partir de ahora, y aprovechando que los tenemos enganchaditos, lo pasamos a las 12. Anda que no se han de reír los joputas estos al día siguiente viendo a la gente con ojeras o mirnado lo del share Hemos tenido un share de dos millones de personas, de dos millones de cabrones que no han clapado gracias a nosotros, pensarán para sí mismos. Tú muerto de sueño y ellos regodeándose. Un piercing en la retina les hacía yo a estos fistros.

Si este acto de Dios no les satisfaze, o sea, no ven a la suficiente gente con ojeras o lo suficientemente dormida en el metro, la segunda táctica es cambiar el orden de los episodios. Para que se han inventado los números, ¿para seguir un orden?, no, para saltárselo. Supongo que la teoría que siguen en este paso es buscar un número primo y aleatorizar al selección de episodios en función de la cosecante de la polla del jefe en función del huevo izquierdo si es día par o del derecho si es martes. Pero mira que son desgraciados estos tíos, ¿que sentido tiene ver el episodio número 313, si a la semana siguiente te ponen el quinto episodio de la segunda temporada? Personajes que desaparecen, tramas cortadas, personajes que aparecen y tu con cara de tonto mirando a ver cuando acaba la mierda de serie porque han dado la una y no hay quien se aclare. Estoy por pedir un leasing y pedir una sierra eléctrica para hacer un puzzle viviente (viviente hasta que comience a hacer el puzle) con los michelines de los tíos estos.

Y si después de estas dos putadiñas tu sigues enganchado -drogadisto, que ere un visioso que te enganchas hasta con el Cola-Cao- Sacan de la manga una cosa que se llama share o rating o pating o no se qué, por la cual cancelan la serie, -que vendría a ser la tangente descrita por la hipotética recta descrita por una mosca al aterrizar en la calva del hijo del jefe que está chupando del bote como asesor de contenidos-. Pero ojo, no te avisan, simplemente maquinan como avisar y deciden que lo mejor es no avisar a la audiencia. Uno, por gilipollas, está esperando ansioso que empiece la mierda de serie que emiten con los capítulos desordenados, pero tu gozo en un pozo, a la hora de la serie que ponen... un telefilme basado en hechos reales. La madre que los parió, habría que reinventar el circo romano y ponerlos a ellos a luchar con los leones, je eso si que tendría audiencia.

Por cierto, ¿como hacen eso de las audiencias?, tienen un becario preguntando casa por casa que programan ven. Es que me imagino la escena, tu estas en gallumbos en tu sofá rascándote las bolas a las doce de la noche y suena el timbre de la puerta. Abres y ves a un tio con un bloc y un boli que te dice ¿que programa esta viendo?. Joer, ante esta situación tienes tres opciones, o le das de collejas hasta que le hagan palmas las orejas, le mientes y dices que Ana y los siete que lo tenías grabado en vídeo, o le invitas a comerse la pizza que te ha sobrado de la cena.

Y eso es todo, porque acaba de empezar la isla de los famosos y bueno, yo, en fin... no es tan malo, tiene un cierto toque cultural, sobretodo los anuncios que emiten en medio.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.