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Discusiones de ayer y hoy

El 14

Historias, Bus, Señoras

Lunes, 7 Noviembre 2005

Se que es de mal educados, pero si Dios nos dio dos orejas fue para que hiciéramos el marujo. Y esto es lo que básicamente he hecho hoy en el autobús de vuelta a casa, me he dedicado a escuchar como unas entrañables señoras se estaban entrenando en el milenario arte de la discusión. El tema de las discusiones, o debates o polémicas o como se quiera llamar, es que se parte de la teórica posición de dos o más posiciones y se confrontan puntos de vista, teorías, argumentos con el fin de derrotar la teoría rival y fortalecer la teoría propia. En este caso, he estado escuchando un debate de lo más estupendo de la muerte entre estas dos señoras. Un debate rico en detalles, datos, planteamiento y desarrollo. Ambas dos señoras defendían de forma acalorada sus posiciones de una forma inteligente y argumentada.

Lamentablemente, cuando yo llego a mi asiento del bus, el debate estaba medio empezado, así que me limito a escuchar e intentar comprehender sus dos posiciones. La Juani, que así se llamaba la primera portadora de mimbres, afirmaba que su sopa fría es mejor porque auna frescor con vigor. En el lado contrario teníamos a Alfonsa, armada con una bolsa de plástico del Condis que sostiene que su sopa es superior, sino que además es mundialmente reconocida por su sabor. Esto, que es una notable estupidez en si mismo, ha sido uno de los debates más duros que he visto, con unas defensas numantinas y tácticas de guerrillas dignas del mejor orador del parlamento.

Al principio, todo parecía funcionar bien, cada cual exponía las cualidades puras de su producto, pero ninguna de las tácticas de consenso lograba abrir una brecha para que se llegara a un acuerdo. A la que una cedía un palmo, este no se utilizaba para plantar mesas de negociación, sino para plantar la lanza de un nuevo ataque. Se veía venir que el nivel de la discusión abandonaría pronto el terreno de los datos puros. Ya daba igual que si sopa era estadísticamente más fresca o que la otra fuera más reconocida por la gastronomía de alto nivel.

La siguiente táctica, no consistía en contrastar cualidades, sino atacar directamente la formación intelectual de la oponente, para poner de manifiesto que sus escasas luces le impiden tener una mente clara y consciente de la poca solidez teórica de sus posiciones. Así que empiezan las lindezas sutiles de en la plaza me reservan la fruta porque saben que tengo paladar, mi Paco me ha llevado al restarant ese famoso y ahí la sirven... Estas pequeñas brabuconadas vienen a ser pequeñas salvas de artillería, se disparan pero no hay acción y reacción clara.

Si no se detecta rápidamente una ganadora, lo cual no es fácil, si que entramos en el proceso de réplica y contraréplica, y usando los ejemplos anteriores, a la frase en la plaza me reservan la fruta porque saben que tengo paladar una habría contestado claro bonita, porque todos saben que a tí hay que darte de comer aparte. Y en el reverso, la frase de mi Paco me ha llevado al restarant ese famoso y ahí la sirven ella habría contestado no sería un Mardonarls?, que tu Paco vista no tiene, que se casó contigo.

Y aquí se abre una nueva puerta en el proceso de decisión de cual es la mejor sopa, pasamos a descalificar el entorno del oponente. No es solamente que tu sopa sea una mierda, que tu seas una imbécil, sino que tu marido es más guarro que los pelos del culo. Es, y está clarísimo que si, que empezamos a entrar en el camino de entendimiento y conocimiento. Además, este proceso es extraordinariamente útil para conocer el círculo familiar del interfecto. Aquí aparecen madres, hijas, hermanos, novios de hijas, hijos de hijas, supuestos, vamos información en estado puro.

En todo caso, si llegado a este nivel, no se llega a un consenso, lo mejor es dejarlo correr, que es lo que hicieron estas dos buenas señoras. Llegó un punto en el que el poderoso argumento de la guarra de tu hija se entiende con el frutero ya no tenía la fuerza de antes, y por otro lado tu marido es tan feo y le huele tanto el aliento que solo se puede entender con la botella de orujo perdía su sutileza dialéctica. Con lo que por arte de birli birloque se pusieron a hablar de Leonor. Vivir para ver, y ambas dos tan contentas.

A mi, se me quedó el cuerpo un poco descolocado con tanta sopa, pero yo le daría la razón a la Juani, la vichissoise es mejor sopa fría que la crema de puerros. Además, estos franceses sabe de cocina, y por favor, el puerro, argggg que asco.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.