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El preciado tesoro de la ignorancia

El preciado tesoro de la ignorancia

Ignorancia, Misterios

Lunes, 13 Febrero 2017

Cada vez tengo más claro que con Descartes metimos la pata hasta el corvejón. No dudo que su planteamiento de cogito ergo sum suena muy tentador y ofrecía una explicación muy atractiva sobre el ser humano pero esto nos ha llevado a creer a pies juntillas que el conocimiento se adquiere única y exclusivamente a través de lo que podemos ver, o siendo precisos, experimentar y validar. No está nada mal, pero tiene un fallo técnico y es que no siempre tenemos las herramientas para verificar un hecho porque quizás nos falta tecnología o algún avance científico que nos ayude, o bien porque creo que hay conocimiento que no se adquiere siguiendo los cánones que nos ha impuesto la ciencia durante casi quinientos años.

Hay verdades que no pueden ser comprendidas usando los pasos de inducción o deducción en los que se basa la ciencia: el amor, la belleza, la amistad y tantas variables que el listado abarcaría bastantes más páginas de lo que vendría a ser un post. Podemos tirar millones de euros para estudiar que significa cada uno de estos conceptos pero a día de hoy carecemos de los herramientas y conocimientos como para establecer un conocimiento científico de que significa exactamente.

Esta búsqueda de la verdad científica por encima de todo nos lleva a situaciones tan ridículas como etiquetar todo aquello a lo que queremos dar una pátina de legitimidad o veracidad con el adjetivo científico. Es más, ciencias que ni con toda la familia Johnny Walker bailando la conga en nuestras arterias podría ser etiquetadas como candidatas a aplicar el método científico se colocan la etiqueta y se quedan tan panchos. Cierto es que se sacan de la manga el concepto de ciencias blandas, que viene a ser lo mismo que estar embarazado, o estas o no lo estás porque no existe el concepto de estar un poco en estado de buena esperanza.

La decadencia del conocimiento como tal es tan grande que el mismo concepto que se quiso desterrar con el surgimiento de la ciencia: fe ciega, imposición de criterios por parte del clero, está afectando a la ciencia convirtiéndola en la nueva religión. Han construido sus propias biblias, sus centros de poder, sus sacerdotes, sus cardenales, sus universidades y sis propias reglas a las que todos debemos de procesar fe ciega. No pueden estar equivocados porque son científicos del mismo modo que el Papa tenía el principio de infabilidad. Si eres un científico joven, sin publicaciones y sin ningún cardenal de la curia que te respalde, por mucho que tus teorías sean revolucionarias, funcionen y den una mejor explicación te va a ocurrir lo mismo que a Galileo, o te callas y aceptas la verdad oficial o te verás abocado al ostracismo y a trabajar en un McDonalds para el resto de tu vida.

Pero a pesar de todo esto, no vamos a negar que la ciencia es necesaria y nos ha ayudado a mejorar la calidad de vida desde un punto de vista científico del término: tenemos luz eléctrica, agua potable y cientos de ventajas que deberían hacer de nuestra vida un momento en el tiempo para disfrutar, es más, si de mi dependiera obligaría que el diez por ciento del PIB fuera directamente a ciencia básica.

El problema de la ciencia reside más en su éxito, ha sido extraordinariamente útil para explicar ciertos fenómenos. Funciona tan bien con fenómenos muy específicos y controlados que no se ha podido evitar que todos queramos robar parte de su éxito. Sumado a esto, hay que añadir dos variables que convierten el pack en elemento potencialmente peligroso: nuestra curiosidad y nuestra necesidad de tener respuestas.

Las ansias que tenemos de comprender el mundo hace que busquemos respuestas a casi todos los enigmas con los que nos enfrentamos cada día, la gravedad, la energía, lo que sea que nos llame la atención y buscamos la respuesta en la ciencia porque ha demostrado su eficacia en ciertos ámbitos. Por otra parte, la necesidad de tener respuestas unívocas compramos su mercancía sin ni siquiera hacernos preguntas, asumiendo que hay preguntas que ni siquiera está a nuestro alcance hacerlas ni rebatirlas.

Con esta situación nos vemos abocados a constructos científicos que intentan encarcelar una realidad que se niega a plegarse a ciertas explicaciones y cualquier intento de buscar otra explicación significa ser tachado de loco, ignorante o directamente enfermo mental, y en el ámbito no relacionado con las ciencias puras vemos ejemplos de esto constantemente.

La primera que me viene a la cabeza son los objetos voladores no identificados, que aceptando que sólo un 95% no se pueden explicar da un margen muy alto como para que nos de por investigar que narices puede estar pasando. De dónde sale, que son, y más allá de cualquier otro tipo de teoría de si vienen de Raticulín o sin simples anomalías atmosféricas sería interesante saber que está pasando.

Otro punto interesante son los orígenes de la humanidad. Damos por sentado que la humanidad siempre evoluciona y no se puede aceptar que una civilización más antigua poseyera conocimientos o tecnología superior a la nuestra, con lo que a veces se ofrecen explicaciones que son casi más increíbles que la explicación alternativa. Como podían mover piedras de seis toneladas hace más de cuatro mil años o como eran capaces de trabajar piedras que incluso ahora no son difíciles de manipular.

Siguiendo con mi particular lista, ¿que pasa con las capacidades extrasensoriales? ¿Es cierto que existe o no la telepatía?, ¿que es esto de gente que dice que ha tenido otras vidas y cuando se va a comprobar su relato cuadra perfectamente con la realidad?, son casos raros pero no por raros hay que dejarlos de estudiar.

La muerte, un clásico, ¿Que ocurre?, ¿hay algo más?, ¿que ocurre con los que han muerto bajo el prisma médico y luego regresan y cuenta que se ven a ellos mismos desde arriba, que escuchan conversaciones de otras habitaciones y que ven una luz al final del túnel? ¿Seguro que es solamente un cúmulo de hormonas que se alborotan? Y si fuera así, porque no mirar que pasa si las alborotamos para saber si podemos escuchar conversaciones en habitaciones que no estamos presentes.

Creo que tenemos muchos enigmas y muchas preguntas y la única forma honesta de contestarlas es con la mente abierta, dejando de lado el peso de la cultura, la ciencia y la tradición y estar abiertos a las respuestas que nos pueden surgir. El aproximarse con una de las características que nos hace humanos: curiosidad y aprender, podría darnos más respuestas que el clásico desprecio que están sufriendo muchas personas que quieren esas respuestas y están pagando el conocimiento con su credibilidad.

Por último, y esto es importante, el aproximarse a estos temas tiene un riesgo ya que creo el método científico no funcionaría demasiado bien el riesgo de encontrarse con timadores, farsantes, lunáticos y demás fauna es muy alto y hay que ir muy bien equipado para discernir entre hechos y fantasías.

Película[1]


[1] In Search of Ancient Astronauts

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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