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Los tuporaquis

Imagen de Jose 	Salgado
El 14

Popular, Networker

Lunes 08/10/07

Ayer hicimos la reunión de viejos conocidos del colegio. Como suele ser habitual, tendríamos que ser unos ocho, pero por motivos personales y distintos de cada uno, al final nos encontramos cuatro. De esos cuatro, yo veo a uno de ellos cada dos por tres (Camel). Camel, ve a dos de ellos cada dos por tres (Bluesman y El Sobrino del Diablo). De estos, uno de ellos ve a otro de ellos cada dos por tres (Bluesman y el Sobrino del Diablo. Así, que a fin de cuentas la cervecita se convirtió en una especie de reencuentro entre yo y dos de ellos (Bluesman y el Sobrino del Diablo. En fin, después de este lío de quien ve a quien y cuando, la cosa fue curiosa.

De entrada, lo primeor que hicimos fue un clásico: Que tal?, Que te cuentas? seguido de el clásico: Pues bien, Lo de siempre. Sorpresas generalizadas por los rizos que llevo, de hecho se sorprendieron que tuviera tantos rizos y pasamos a contar historias del pasado. Pasaron por ella las clásicas escenas del equipo de basquet donde un inefable Valentín intentaba encestar en su propia canasta, hasta el clásico contraataque de pijamix. Recordamos nombres de gente, que hacían y de todo un poco, y es aquí donde vimos claramente que en el grupito, teníamos a otro tuporaqui.

El Sobrino es uno de esos seres que conoce a mucha gente, que se acuerda de anécdotas y datos de esa gente, y que sabe manejar la información. Gracias a esto, y a sus innegables virtudes, se ha conseguido establecer en el sector que está. Pero me fascina la habilidad de este tipo de personas para socializar y conseguir entrar en ciertos círculos de personas gracias a contactos más o menos indirectos.

El resto de los que estábamos somos la antítesis, el némesis del tuporaqui. Yo soy tan inútil que más de una vez me he cruzado con mis padres en la calle y no los he visto.En cambio, los tuporaquis, los ven a la legua, los saludan, se interesan, preguntan, sacan información, la almacenan y luego la sacan de nuevo cuando el contexto es propicio.

No me interpretéis mal, no lo veo como algo negativo, de hecho tengo cierta envidia de estas capacidades. Pero es algo que me fascina. A mi, el hecho de imaginarme haciendo de tuporaqui me hace surgir unas gotas de sudor frío por la frente. Supongo que tener fobia social, ser introvertido y con una capacidad de abstracción bastante espeluznante me inhabilita como posible candidato a este perfil.

En todo caso fue agradable volver a ver al bueno del Bluesman y al Sobrino del diablo. Todos seguimos siendo lo que somos con el añadido de tener unos años más. Si, cuando eramos más jóvenes y la vida estaba llena de oportunidades ya se veía por donde podía despuntar cada uno, y la verdad es que no nos hemos decepcionado a nosotros mismos.

Al final hemos quedado en que volvernos a quedar, a ver si venimos todos. Mi apuesta es que volverá a pasar lo mismo y seremos cuatro gatos, pero como mínimo, estos cuatro se han pasado un buen rato.

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.