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Mamá, yo quiero ser político

El 14

Política, Futuro, Profesión

Lunes, 16 Julio 2007

Esta será dentro de poco otra de las profesiones nefastas y de mala fama, pero de las que dan fama, dinero y sobretodo poder, que nunca querremos para nuestros hijos. Esta reflexión me ha asaltado leyendo el post de Xurri y su enlace a la Tertulia (supongo que es un espacio donde cuatro amigos intercambian opiniones).

Yo quiero creer que la política bien entendida es algo bueno y necesario, el problema es que a veces necesitamos a los políticos. Y esto es un problema porque nunca, o casi nunca, suelen estar los mejores o los más interesados en mejorar la sociedad.

Los mejores y más preparados, esto sería una opción aceptable para muchos, pero seamos honestos ¿quien quiere estar en el disparadero nacional a cambio de cuatro duros?. Cuando uno está en política, haga lo que haga, tendrá en frente a una oposición que insistirá en que todo es nefasto. Es normal, para eso está la oposición, para oponerse. El problema es que la mala política ha impregnado todo y cada bloque político tiene su terminal mediática que hace de altavoz, no para denunciar, sino para hacer daño. No para criticar, sino para destruir. Claro que no son todo desventajas, si tienes la suerte de estar en el poder también tendrás tu corte de afines y pelotas (corte que aumenta considerablemente cuando tienes mucho poder) y automáticamente tacharás de demagogos y extremistas a los de la oposición. Además, estar en el poder tiene un plus, manejas el BOE, así que por muy mal que lo hagas, puedes hacer más o menos lo que quiera durante cuatro años. Si, lo que quieras, porque a cambio de cuatro duros, todos los partidos minoritarios pactarán contigo, a veces a un precio muy alto y a veces a un precio muy bajo, pero pactarán.

Además, estar en el poder no suele ser rentable si nos creemos que los políticos son honestos y cobran lo que dicen. Me parece alucinante que la persona que puede promulgar leyes en función de su sensibilidad sólo cobre unos 100.000€ al año, es más, es alucinante que cobre menos que algunos alcaldes. Para esto me voy a la empresa privada y si soy bueno, seguramente puedo cobrar diez veces más y sin tener que dar explicaciones en un parlamento. Conclusión, que los mejores tienen a marcharse a la empresa privada, con lo que nos quedan los tontos y trepas amén de los que realmente quieren ayudar a la gente.

¿Cuantos hay que quieran ayudar?,pues no se que decirte... supongo que alguno, pero todavía estoy esperando encontrarme a alguno de ellos. Normalmente los trepas se meten para codearse con los que mandan, y si pueden, empiezan a trepar hacia arriba. Hay casos ilustres de políticos que no se han bajado de un cargo en su vida, y que no tienen ni la más remota idea de como vive la gente normal. Tiene su cargo, y otros cargos que van cayendo en función de la rotación de partidos.

Pero bueno, asumiendo que los políticos son unos trepas inútiles, hay algo que es todavía más irritante. Soy incapaz de saber quien es la persona que me representa en el gobierno. Es decir, ¿yo tengo algún diputado o congresista que me represente o directamente representa a su partido?. Yo quiero quejarme y ¿a quien me tengo que dirigir?, no lo he sabido nunca y creo que nunca lo sabré. En el tema de ayuntamiento lo tengo más claro, y por eso estoy más decepcionado porque realmente no te contestan nunca y cuando te contestan es para decirte que te apliques la dieta mediterránea de Ajo y agua (a joderse y a aguantarse).

Y si esto fuera poco, la fantástica tendencia de los partidos a no cumplir sus responsabilidades. Tu te lees los programas electorales, y después de leer paja y más paja y más tontería y más texto que no explica nada, ves que hay dos o tres puntos claros. Iluso, tu les votas y por cosas de la vida (pactos, intereses o simplemente porque no les apetece), no aplican el programa.

Con esto del programa yo estoy muy en la línea de Julio Anguita, malogrado líder de IU, hay que repetir una y otra vez: Programa, programa, programa. Un partido ha de cumplir su programa político, pero no me basta con esto, hay que redactarlos para que sean claros e inequívocos y dados a dobles lecturas, que luego se escapan con eso de donde dije digo digo Diego.

Otro punto que me irrita de la política y que he mencionado antes, es la tendencia a creerse que representan a toda la población. Me sabe muy mal, pero tu mandas y representas a un X% de la población y no todos estamos de acuerdo con lo que puedas hacer y es normal que nos indigne tu forma de venderte y gastarte el dinero. Un ejemplo de esto es el alcalde de Barcelona, sólo lo ha votado 3 de cada 20 y con esta cifras uno no puede autodenominarse el Alcalde de los barceloneses, como máximo eres el alcalde de un 15% de la población. Que si, que tienes mayoría y que la gente que no ha votado que se joda y te doy toda la razón, pero hay que ser consciente de quien te ha votado. Por mucho que el poder te de medios de comunicación, poder y nuevos amigos, hay que recordar que no toda la población está detrás tuyo, victorias como las de Felipe González en el 82 no hay muchas en la historia. Perder de vista esto y te irás directo a la oposición a llorar el poder perdido, y sino que se lo digan al PP. Siguiendo con esta doctrina, no prentendas que todos los estamentos sigan los flujos de las elecciones. Me parece demencial que se prentenda hacer del tribunal supremo y del constitucional una extensión de los partidos. Estos tribunales deberían de ser independientes y ningún partido debería de meter mano, pero claro, es tan divertido controlar el poder ejecutivo, judicial y legislativo que uno no se resiste. Y de esas lluvias vienen estos lodos, jueces amigos que se pelean no por la justicia sino por imponer la tesis de su partido de referencia.

Como voy lanzado, otro punto que me indigna son las subvenciones. La gota que ha colmado el vaso es lo del señor Allen. A mi, este judío me encanta, he visto todas su películas y lo considero particularmente genial en algunas películas, pero por lo que no paso es porque le demos 2 millones de € para que se haga sus pajas mentales en Barcelona. Ejemplos de estas fidelidades pagadas la vemos en millones de sitios, fundaciones, asociaciones, actores, cineastas, científicos... Los criterios son dudos y los objetivos son muy discutibles. Realmente prefiero que se gasten el dinero en I+D que en cine, arte y demás estupideces.

Pero ahora que lo pienso, yo tampoco soy nadie para quejarme, porque como voy a votar, tengo criterio y no comulgo con ruedas de molino, pues claro, el ir pensando es lo que tiene. Y ojo, respeto mucho a la gente que no piensa como yo, pero que tiene una estructura formal teórica de ideas en las que sustenta sus propuestas. Con los que no puedo, no soporto y son impresentables son los que sueltan la primera que les pasa por la cabeza y cuando pides datos, el como lo aplicará, las implicaciones te suelta que eres un facha de mierda (insulto imprescindible que conseguí hace años) o rojo trasnochado (uno de los primeros que coseché).

Total, los políticos son como la democracia. Es una mierda, pero es la mejor mierda a la que podemos aspirar a día de hoy.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.