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Run you fools

El 14

Emigrar, Trabajo, Oportunidades

Miércoles, 24 Octubre 2012

Esta es la frase mítica que dice Mithrandir, Gandalf para los más profanos, cuando en las minas de Moria aparece el balrog. Y parece que es lo que muchos estamos escuchando actualmente, que salgamos por piernas de este país. La única diferencia es que ellos contaban con el mago gris y nosotros contamos con nadie, o como mínimo no sentimos que nadie vele por los intereses de la gente corriente, de ese ochenta por ciento de la población que hace que la economía funcione.

Ya son varias personas que se han marchado de España porque aquí no hay futuro, y otros tantos que han emigrado de región porque en la suya no hay futuro a no ser que te afilies a algún estamento pseudo oficial de dudosa utilidad. Y realmente, por un mendrugo de pan, uno se afilia a lo que sea y ya hay tortas para ser el primero en defender la última bobada de la casta política de turno.

Nos faltan líderes y nos faltan valores. Y lo uno no puede venir sin lo otro. Hemos dejado nuestra fuerza, nuestra voluntad en manos de otro, y la han manipulado para llevarnos por donde han querido mientras nuestros estómagos estuvieran saciados. Nos han cegado con trucos de mago barato y nos han arrebatado nuestra fuerza, nuestra identidad y nuestra capacidad de valernos por nosotros mismos.

Ahora, cuando ya no hay pan para tanto chorizo, como decía una pancarta, hemos despertado de golpe. Todo fue un sueño, fue un engaño, pero no sabemos que hacer más que sentarnos y quejarnos. Si, nos quejamos mucho en las redes sociales porque no hace falta mucho más esfuerzo que pulsar un botón de el ratón, otros tantos, van a manifestarse para pedir cambios. Lo malo, es que los que han conseguido mover sus campestres nalgas más allá de cien metros del sofá, lo que reclaman es que papa estado les proteja de todo. Me parece triste, me parece deprimente, que en vez de reclamar al estado que deje de molestar y que permita a las personas progresar, crecer, mejorar y crear riqueza, le pidan más gasto, más subvención y más mamar de la teta de los impuestos de otros.

Hemos avanzado mucho, nuestros padres pasaron una post guerra, y nuestros abuelos una guerra civil. Han caído muchos por conseguir los derechos que tenemos ahora. Se equivocaron en muchas cosas, acertaron en otras tantas, y ahora mientras estamos sentados en la comodidad de nuestro sofá, nos indignamos porque no lo hicieron perfecto, que cometieron errores y que en el fondo, todo el proceso fue un engaño. Estos mismos que no han sido capaces de moverse por sus propios derechos, que han callado cuando todo estaba regalado y ataban los perros con longanizas, ahora culpen a los que si se jugaron la vida por dejar algo digno a sus hijos y nietos. Nosotros, los hijos del crecimiento económico, que hemos tenido acceso a casi todo, que hemos callado como perros cuando sabíamos que esto no podía seguir así, ahora, nos quejamos y culpamos a todo el que pillamos por delante: políticos, banqueros, sindicatos, y cuando nuestra inteligencia no da para más, hacemos un totum revolutum y culpamos al sistema. Ah, el pérfido sistema y los mercados capitalistas… esos mismos que hacen que usemos iPhones, llevemos unas Nike o que tengamos el piso lleno de muebles del IKEA. Somos idiotas, y lo que es peor, hemos dejado que nos conviertan en idiotas sin ideas. Una auténtica generación perdida.

Los banqueros son necesarios, los políticos son necesarios, los sindicatos son necesarios, y el mercado capitalista es necesario. ¿Que no ha funcionado bien?, os doy toda la razón, pero ¿estamos seguros de que sólo ha sido culpa suya?, ¿que nosotros somos víctimas inocentes? No os engañéis, hemos colaborado desinteresadamente para que esto ocurra dejando que otros decidan por nosotros, obviando nuestra responsabilidad como sociedad civil, haciendo dejadez de funciones cuando el sistema nos permitía decidir. Y ahora, como alemanes de los años treinta buscamos un chivo expiatorio para culparles de todo, porque está claro que nosotros somos totalmente inocentes.

Ahora nos toca demostrar si la generación que estamos entre los treinta y cincuenta somos un estorbo para la humanidad o podemos reconducir todo esto. Si podemos tomar el destino con nuestras manos y empezar a cambiar la realidad. Empezar a presionar a nuestros políticos, jueces, sistema, y hacerlo con sentido común e inteligencia, porque yo ya estoy muy cansado de tanta demagogia. Levántante y haz algo, propón algo con sentido, que sea sólido y sostenible, y que no se limite a que otros te paguen tu ritmo de vida.

Cuando seamos capaces de salvarnos a nosotros mismos, cuando tengamos esa seguridad en nosotros mismos y nuestras habilidades, entonces podemos empezar a hablar de crear redes de seguridad y preocuparnos por los demás. Hasta entonces, no preguntes por quién doblan las campanas, porque sin duda, doblan por ti. Y esto es lo que hemos de exigir, que nos dejen prosperar, que no nos quiten el esfuerzo de nuestro trabajo para pagar absurdos comités y burocracias, que la justicia sea rápida y que sea justicia, que no nos hagan comulgar con eslogans baratos sobre si Madrid nos roba o si en Catalunya son todos independentistas.

No seáis tan simples y usar la cabeza, pensar por el amor de Dios, pensar y analizar. La democracia es un sistema bastante malo, pero es el mejor que hay, pero para que funcione mínimamente necesita que su población esté informada, que quiera estar informada y que piense. Yo veo una clara correlación entre la crisis de la prensa y que las personas repitan frases sin saber que dicen ni que significan. No pensamos, no queremos pensar, es cansado, pero por eso mismo estamos donde estamos. Así que despierta y empieza a leer e instruirte, a tener pensamiento crítico, a informarte en los medios que te son afines, y también en los que no. Haz el esfuerzo, porque de lo contrario te van a engañar, manipular y serás un simple eslabón de la cadena que nos arrastra al abismo.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.