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Viviendo con el iPad

El 14

iPad, Vida, Cambio

Lunes, 4 Marzo 2013

Hace ya un tiempo tomé la decisión de no pelearme más con configuraciones y opté cambiar Linux por Apple. Esto sólo afectaba a mi ordenador habitual de trabajo, que pasó de ser un Dell con Ubuntu a ser un MacPro con OsX. En esa situación era un usuario con Android como teléfono, Android como tablet y Apple como escritorio de trabajo.

Tener que convivir con estas dos versiones y concepciones del mundo trae consigo un pequeño problema, el ecosistema de aplicaciones. No siempre todas funcionan con clientes específicos y te toca vivir con una interfaz web que deprimiría al más pintado, y muchas de las aplicaciones de escritorio, no tienen ni versión web ni versión para Android, y es más, ni está ni se le espera.

Si usabas Day One como diario personal o Omnifocus como gestor de tareas, tenías que funcionar en el ecosistema de Apple o no encontrabas alternativas para poder interactuar con estas plataformas. Si, existe algún truco que puedes usar para sortear el problema, pero la solución significaba más problemas que beneficios. Y os aseguro que he buscado alternativas y alternativas.

En este contexto, y visto que mi experiencia con el MacPro ha sido, y es muy satisfactoria, me lance y cambié el Tablet por un iPad. El que me gustaba para reemplazar el viejo Galaxy Tab era el Galaxy Note 10, pero ya estaba mentalizado y me fui a una Apple Store, donde dejando de lado la sensación de estar en una escena de los ladrones de cuerpos, salí con un iPad con retina display un teclado bluetooth de Logitech.

La primera sensación fue la misma que en el Mac, es un gustazo escribir con el teclado, pero eso no es tanto mérito del iPad como de Logitech. Sobre como funcionaba el trasto, la verdad es que bien, responde rápido, la pantalla es un gusto, pero cuanto más lo usaba, empezaban a aparecer pequeños detalles que son molestos, más que nada porque van en contra de la libertad de cada usuario a la hora de adaptar el equipo a sus propios gustos.

Por lo visto, no hay manera de definir aplicaciones determinadas. Si te llega un mensaje con un enlace, si pulsas en el, aunque tengas Chrome, Dolphin o cualquier otro, siempre se abrirá el Safari. Da igual que te des con un canto en los dientes o bailes la danza de la compatibilidad, no hay opción, Apple ha decidido por decreto que el navegador es Safari, el software de mapas es el suyo, y que el correo va en el Mail. No puedes cambiarlo, y aunque te puedes quejar o comentar el hecho a los de soporte, la respuesta que recibes es tan ridícula que refuerza la sensación que te erizó el vello de la nuca cuando estabas en el Apple Store.

Siguendo con las pegas, la barra de notificaciones es primitiva, poco flexible, para nada usable y para ser de Apple, es más fea que un calcetín sudado con tomate incorporado. No soy un experto (la verdad es que un poco sí, pero para que me voy a dar pisto en mi propio blog, quedaría un poco mal), pero hay cientos de opciones para mejorar este apartado y no creo que requiera mucho esfuerzo el usar a dos personas que no hayan sido abducidos para que la rediseñaran un poco.

Siguiendo con las las limitaciones, no acabo de entender porqué se corta tanto las posibilidades de interactuar entre aplicaciones. Si se supone que toda las apps que hay en la tienda están revisadas y requeterevisadas, no veo el problema en abrir esta opción. Honestamente, me parece ridículo que si quiero guardar un documento que estoy leyendo en el lector de RSS en Pocket o cualquier otro servicio, no lo pueda hacer desde la aplicación. Tengo que abrir el artículo en el navegador, y con suerte, existirá la opción de tener un bookmarlet en los favoritos para poderlo enviar a donde quieras. Una absoluta tontería sin justificación aparente que hace que mi ganas de compartir o guardar información se reduzca hasta niveles mínimos. Ya ni te explico el tener que compartir con bluetooth o otras mandangas.

Punto y a parte sería el como organizarte el escritorio en el iPad, es absolutamente limitado, pero esto no es una gran molestia en cuanto usabilidad. Creo que para gustos los colores y no veo grandes problemas en usar el sistema que ellos imponen. Me gustaría usar el mío propio pero no nos vamos a poner muy pesados con esto. Si arreglan los dos puntos anteriores yo ya estaría más que contento.

Ahora vamos a las aplicaciones, que es la madre del cordero. La mayoría son de pago, lo cual me parece perfecto porque todos tenemos derecho a que nos paguen por nuestro trabajo. Y hay aplicaciones prácticamente para todos los gustos. Seamos serios, cuando sobrepasas las cien mil, puedes apostar que muchas se repiten y hacen básicamente lo mismo, pero con diseño y workflows distintos. El problema lo veo a la hora de buscar aplicaciones, el sistema no lo veo tan eficiente a la hora de devolver resultados relevantes, hay aplicaciones que salen primeras sin motivo aparente, y nunca estás seguro de cual es la mejor aplicación. Conclusión, acabas buscando en Google la típica frase Best app ipad whatever. Y a partir de ahí te haces una idea de lo que hay disponible y cual es la mejor opción.

Siguiendo con las aplicaciones, y una vez has realizado el proceso de búsqueda en Google, vas y compras una y te das cuenta que no hay manera de que el cliente DLNA reproduzca vídeos con no se que codec. Vamos, que has pagado por una aplicación que no funciona. El proceso de devolver una aplicación es tan complicado que todavía no se como se hace. En Google Play, vas a la aplicación y si estas en el intervalo de tiempo que te dan para probar si te sirve o no, te aparece un texto que pone Devolver (o algo parecido), tu pulsas y te devuelven en dinero. Apple supongo que tiene la filosofía Rita (lo que se da no se quita), porque sino no acabo de entender porque es tan difícil realizar este proceso. Por cierto, si alguien sabe como, que me lo diga porque mira que he buscado (poco, es cierto) pero no hay manera de hacerlo desde dentro de la aplicación de App Store.

Y para finalizar con las apps, entiendo que Apple quiera ser restrictiva y poner limitaciones a que aplicaciones se pueden colgar en su tienda, pero lo que no acabo de entender porque se permiten aplicaciones que no dan lo que prometen. En el caso del cliente DLNA, para que narices quiero pagar ocho euros por una que solo es capaz de reproducir mov y jpgs?, Acepto pagar, pero lo que no pienso hacer es poner la cama. Yo veo este entorno una solución llaves en mano, y que si toca pagar se paga, pero que funcione sin tener que comerme la cabeza sobre si esto funciona o deja de funciona con este formato o este formato de texto o lo que sea. Y si Apple no puede garantizar esto, que al menos, el proceso de devolución sea más rápido y fácil (si, se nota que soy catalán, los dineros son importantes)

Otro detalle que mucha gente comenta, es que el iPad no tiene widgets, o al menos no los he visto. La verdad, es que yo no usaba widgets en el Tablet. Así que no es algo que haya añorado demasiado, pero como para gustos los colores, quizás si que hay un grupo relevante de personas que ven esto como algo fundamental y básico. Yo soy más de que si quiero ver el tiempo que hará mañana, pulso en la aplicación y listo.

Por la parte positiva, obviamente todas las aplicaciones diseñadas para entornos Apple funcionan de maravilla. En mi caso son concretamente dos, Day One y Omnifocus. Se sincronizan entre escritorio e iPad perfectamente, no dan problemas. Vamos, que en este aspecto concreto no hay ninguna queja en absoluto.

En resumidas cuentas, si tuviera que aconsejar a alguien que tablet comprarse y que no existieran necesidades previas de compatibilidad con su PC. No recomendaría el Ipad, a día de hoy los Android son mejores y dan mayor libertad de experiencia. Yo no estoy del todo descontento, son problemas que se pueden arreglar y espero que arreglen, y la compatibilidad que buscaba la tengo. Supongo que con el tiempo y futuras versiones quizás se mejore este apartado, pero a día de hoy no vale la pena pagar la diferencia económica.

Y cuando consiga liberarme de Vodafone, quizás caiga también en el iPhone y por las mismas razones que caí en el iPad, y también explicaré que tal.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.