Usted está aquí

Los dos mayores males del mundo

Los dos mayores males del mundo
Marketing

Indolencia, Ayuda, Fama, Problemas

Lunes, 20 Febrero 2017

Recuerdo hace años cuando una amiga del colegio me quiso contar un chiste 2.0, es decir, que necesitaban la participación del público. Ella me pregunto cuales eran los dos mayores males del mundo, como creía que le caía bien me hice el gracioso y le chafé el chiste contestándole que ni lo sabía y ni me importaba. Supongo su experiencia de usuario no estaba preparada para personajes como yo y no solo le fastidie el chiste, sino también la respuesta: la ignorancia y la indolencia. Supongo que de esos barros estos lodos y no he vuelto a saber nada de ella, ni yo ni nadie del grupo de amigotes que todavía nos vamos viendo de vez en cuando.

En todo caso, yo no estoy particularmente de acuerdo con esa afirmación. La ignorancia es algo que damos por supuesto, somos ignorantes en magnitud cósmica en la mayoría de áreas de la vida y con suerte, quizás tengamos algo de conocimiento en algún segmento y más o menos vamos tirando con los cuatro trucos que conocemos. Definitivamente para mí la ignorancia no es un problema porque por mucho que intentemos combatirla no disponemos ni de tiempo ni de recursos para borrar todo rastro de estulticia de nuestra vida.

Lo problemático, lo grave, es la indolencia y con esto me refiero a la indolencia estructurada. Cuando no nos importa o nos da lo mismo los eventos que realmente nos afecta y para compensar nos volvemos locos con problemas que no afectan a nuestra vida, que no podemos actuar contra ellos pero que a cambio, nos dan una pátina de buenas personas, de estar concienciados y de preocuparnos por el mundo mientras el vecino de nuestra escalera se está muriendo.

Soy consciente de que esta posición no es excluyente, puedes preocuparte y hacer ruido por problemas al otro lado del mundo y desvivirte por tus vecinos, pero mi experiencia particular me ha dado a entender que no es así. Los primeros hacen más ruido y son los que menos trabajan por los problemas que si pueden solventar porque están cerca de su ámbito de actuación pero prefiero obviarlos porque esto implicaría un compromiso que va más allá de compartir cuatro fotos, darle a dos likes e ir dando discursos de superioridad moral al primero que pillan.

No se si esto correlaciona con creencias políticas o valores pero soy muy fan de preocuparse por los problemas que puedes solucionar y dejar de dar la paliza con temas que están fuera de nuestro alcance. Se que quizás no te da prestigio, no sales en los medios, pero ayudar a un amigo, conocido o cualquiera que esté cerca de nosotros da más valor que cualquier otro tipo de pose.

Lamentablemente esto no vende, y cada vez más tenemos salvadores de mundo que dejarían morir a gente a su lado por la simple razón de que ayudarles les complicaría la vida y no podría ir fardando de lo solidarios que son, porque todos conocen el caso X pero nadie sabe quién es Juan Nadie, vecino tu calle y al que has ayudado en un momento de necesidad.

Definitivamente, la indolencia es lo que está matando el mundo.

Película[1]




[1] The Last King of Scotland

Sin votos (todavía)
Lecturas: 338
Lecturas hoy: 4

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.