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Si es que te love you

Si es que te love you

Personas, B2B, B2C, H2H

Miércoles, 15 Febrero 2017

Los más viejos del lugar os acordaréis de un personaje de cómic llamado Cálico Electrónico. Creo que hizo furor allá por el dos mil tres aproximadamente y en uno de sus vídeos tenía una frase que creo leyenda es que te love you. Aprovechando que hoy es el día de los enamorados, le sumamos que me he dado cuenta este mismo día catorce sobre las siete de la tarde y que ahora mismo tengo a un amante en forma de virus detrozándome la garganta y haciéndome producir una cantidad sustancial de mucosidad vía nasal, creo que quizás sea el momento de escribir algo sobre este tema o al menos, intentarlo. Por cierto, como el amor no tiene fronteras y es básicamente polígamo, también le está dando su ración de amor a mi pareja y estamos los dos en una dura competición para ver quién vacía primero la caja de pañuelos de papel.

En realidad, y si soy sincero, mi idea era hablar de la importancia no sólo de tener un CRM sino de tener el espíritu de un CRM. Ya he hablado largo y tendido sobre la insistente estulticia de suplir carencias humanas con inversiones tecnológicas, pero como a veces una verdad repetida mil veces se convierte en algo cansino y dado que voy en camino de convertirme en un cansino -no por cierto sino por insistente- me he dicho, que demonios, vamos a volver a hablar del tema.

Como ya os he dicho, he escrito sobre el tema y precisamente por uno de estos artículos me contacto un proveedor de estas soluciones para preguntarme un par de cosas. Como yo soy muy de tomar cafes y de charlar, estaba encantado de contestárselas y de paso, pedirle que me diera un acceso para mirar el programa para ver que tal funciona. Entre una cosa y otra el consiguió lo que buscaba y yo tenía una versión demo de veinte días, que no os penséis que la gente regala las cosas que ellos también tienen que pagar facturas.

No voy a entrar en si es bueno o es malo, que le falta o que le añadiría porque para gustos los colores, pero lo que si quería recalcar es que hice las pruebas con toda mi mala intención. Buscaba encontrar errores, incoherencias, pero más allá de mi mala fe la verdad es que encontré una en concreto que comparten bastantes proveedores. Como además de cansino, adicto al café y un poco cabroncete, tengo mis momentos de buena persona y le envié un mensaje explicándole lo que había visto y que fallaba.

Hasta aquí no hay nada de extraordinario, lo que es extraordinario es que una persona tenga el espíritu de CRM. ¿Y que significa?, que no es que sea el fundador de la empresa, sino que realmente se preocupa por su producto, por sus clientes y esta dedicación llega al punto que me llamó por teléfono para charlar conmigo sobre los errores que había encontrado, y eso que era el primero y yo no era cliente. Me escuchó con atención, tomó nota de las mejoras que yo pensaba que se podían hacer, el me explico los cambios que estaban en el roadmap y la verdad, es que si buscara un CRM para sustituir al que tengo ahora no dudaría demasiado en contratarlos, pero con una norma, que su equipo tenga el mismo espíritu que tiene el.

A pesar de la tecnología, de las siglas y aceptando pequeñas diferencias, soy de los que piensa que no existe el B2C, ni el B2B ni nada por el estilo, lo único relevante es el H2H, personas para personas. Dudo que sea el primero con dos neuronas en pensarlo, pero lo mires como lo mires, al final existen dos seres humanos al principio y al final de la cadena. Y esta verdad, que de momento es cierta, a mi me consuela cuando llega el momento que algo no funciona y es cuando requieres la intervención de esas masas compuestas por un ochenta por ciento de agua.

Seamos honestos, la tecnología puede tener la pátina de ser extraordinaria, pero sin nadie detrás, sin sentimientos, sin sangre, sin pasión, sin sentimientos, sin la lógica irracionalidad que tenemos todos, la tecnología no deja de ser un mero medio para conseguir un fin, que estemos más cerca como seres humanos y creo que cada vez nos alejamos más de nuestro objetivo por convertir lo que es un medio en un fin.

Película[1]


[1] Sleepless in Seattle

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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