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Pollos, cabezas y bragas

Pollos, cabezas y bragas

Problemas, Soluciones, Culpa

Jueves, 9 Febrero 2017

Supongo que os suena la frase Correr como pollos sin cabeza y con las bragas en los pies. Dejando de lado que no se que hace un pollo con ropa interior femenina, tema que daría para montar algún debate de estos que se salen de madre y que al final siempre hay alguien que acusa a otro de fascista, la imagen tiene una fuerza visual que no podemos obviar: un señor pollo, don Pollo para los mortales al que le han privado de la opción de llevar gorro a base de guillotina que va corriendo sin rumbo fijo y tropezando gracias a que ya no posee de ojos para orientarse y a las bragas que se le enredan en esas patas de alambre que tienen. Solo falta que a la escena le añadamos un poco de música y uno no sabe si ponerse a reír o llorar.

Como ya cada vez peino menos canas y tengo una marca sospechosa en la coronilla de quedarme traspuesto cuando ponen una de esas películas aclamadas por la crítica y denostada por la taquilla, he pasado por varios momentos ornitológicos y a pesar de que con el tiempo uno tiende a dulcificar los recuerdos, la histeria y el pánico es un poso amargo que todavía recuerdo.

Si en alguna ocasión te ves involucrado en uno de estos momentos has de tener en cuenta un factor importante y fundamental, hay que tener calma. El correr, chillar, abroncar al primer que pasa no sirve de nada. La búsqueda de culpables es algo banal y que en ese preciso momento no aporta información relevante que ayude a salir de ese apocalípsis casero en el que estás metido.

Una vez hayas vuelto en ti mismo, te hayas subido las bragas, hayas dejado de correr y vuelto a colocar tu cabeza al lugar que le corresponde intenta buscar cual es el problema principal que hay que arreglar, no las consecuencias ni las derivadas, sino el origen de todo este momento de locura colectiva. Dedica el ochenta por ciento de tus recursos a tapar esa brecha y dales todo el poder para hacerlo y marcando unos límites de actuación que pueden superar siempre y cuando te consulten antes.

Con el resto de personas intenta mitigar el desastre: hablando con clientes, recuperando datos, lo que sea que necesario para rebajar la tensión que se esté generando con clientes o otros departamentos.

Una vez las aguas vuelvan a su cauce, puedes empezar a usar tu dedo índice para encontrar el porqué se ha creado el problema, pero ojo, hazlo para encontrar soluciones y no para humillar ni culpar a nadie. Si tienes un espíritu abierto, crítico e integrador, te darás cuenta que obtienes mejores resultados que si te dedicas a gritar como un poseso, porque en ese caso la gente se callará o dará largas y respuestas vagas que no te servirán para anticiparse a la próxima crisis.

Por último, no creas que esto no te va a pasar a ti porque eres un super manager más machote que todas las cosas. No te engañes, te va a pasar y sino te pasa es que te esconden información y tienes la suerte de que tu equipo lo solventa antes de que te des cuenta, lo cual no dice mucho a favor tuyo.

Película[1]


[1] Fantastic Mr. Fox

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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