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Cuándo dar una segunda oportunidad

Imagina que coges mi almohada de plumas de cisne y te subes a la torre más alta de la ciudad. Aprovechando el viento que sopla de poniente, vacías el contenido de la almohada. Las plumas volarán por toda la ciudad, esparciéndose aleatoriamente entre las callejuelas y callejones. Ahora, una vez ya no queda ninguna pluma, ahora que solo queda un saco de tela vacío, te pregunto ¿Serías capaz de recuperar cada una de las plumas y rellenar de nuevo mi almohada?. ¿No? La confianza es lo mismo, una vez dejas que se escape, recuperarla toda es muy difícil.

No es algo que ocurra a menudo, pero en algunas ocasiones, alguien deja de estar a la altura de las circunstancias. No cumple los plazos de entrega, sus excusas cada vez son más fantásticas, no colabora con sus compañeros, etc… Ese profesional que antes rendía como el que más, ha cambiado, y a pesar de nuestros avisos no conseguimos saber que es lo que está pasando y nuestra paciencia se está acercando al límite, su actitud está afectando no solo al negocio sino también a sus compañeros.

Los que suelen tirar de manual en RRHH no suelen tomarse el tiempo necesario para evaluar estas situaciones. Los más impacientes us¡ualmente enviarán un aviso y al segundo recomendarán su despido. Los que quizás tengan más tiempo o se crean que el mayor recurso de la empresa es el trabajador, quizás hable con él, le pregunte, pero es más que probable que no tenga la paciencia ni la habilidad para llegar a comprender que ha ocurrido, porqué se ha producido este cambio de comportamiento. Cuesta mucho hacer que una persona se abra y te cuente algo más interesante que una respuesta que es medio verdad y medio mentira. Se necesita confianza, tiempo y paciencia, virtudes que no siempre están presentes al mismo tiempo en las operaciones del día a día porque siempre hay algo urgente que está demandando nuestra atención.

Pero imaginemos que tenemos suerte, nuestro equipo de RRHH es realmente bueno y se ha ganado la confianza de los trabajadores. Digamos que conseguimos llegar al problema y la pregunta entonces que nos planteamos, ¿damos una segunda oportunidad?. Ya ha tenido varios avisos antes de llegar a las manos de RRHH, y nunca ha respondido, pero ahora tenemos las respuestas a porqué de su comportamiento. La solución no es fácil, sus compañeros están en su contra, sus jefes han perdido la confianza, pero el profesional que todos apreciábamos sigue allí.

Personalmente, yo intentaría recuperarlo y darle una segunda oportunidad. Le explicaría las normas que tendría que cumplir y dejaría claro que esta es la última parada, un error más y está fuera. Buscaría su compromiso y que hablara con sus compañeros y jefes explicando el acuerdo que ha llegado para involucrarles en el proceso.

Quizás la confianza se puede perder, pero también se puede crear confianza de nuevo. El perdonar, olvidar y avanzar es algo que todos debemos hacer, seamos empresas o personas.

Película: 2001: A Space Odyssey

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.