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No hay que ser indispensable, sino necesario

En mi repaso de Ironbloggers me encontré un artículo de Diana Garcés titulado Cuando dejas de ser indispensable. Como creo que es un tema interesante, en vez de twitearlo, comenté porque eso es lo que hacen la gente educada y que le interesa el tema. Mi respuesta quedó como una reflexión abierta, quizás formación profesional o quizás por deformación profesional, pero lo interesante es que dejo alguna pregunta abierta. Pensaba contestar y aclarar la frase Es que nadie debería ser imprescindible, pero si en necesario, pero al final me ha salido un artículo, y por eso lo cuelgo aquí.

Sobre lo que es indispensable podemos tenerlo más o menos claro: persona sin la cual un proceso o trabajo no se puede realizar. Podría elaborarlo un poco más, pero la idea es bastante sencilla. Sobre lo que yo considero necesario es un poco más complicado, a pesar de quizás no es el adjetivo más ajustado a lo que quiero definir.

Necesario implica que es importante que esté en el proceso, porque no solo mejora el resultado final, pero más importante todavía, mejora las capacidades y habilidades de las personas que forman parte. Este perfil de personas son las que consiguen plasmar el concepto gestáltico que el todo es más importante que la suma de las partes.

Lo grande de estas personas, para desgracia suya y beneficio de las empresas, es que pueden ser reemplazadas, cambiadas de posición o directamente despedidas y todo funcionará más o menos como antes. Las personas que han trabajado con ellas han aprendido el proceso, y quizás sin ser tan eficientes u eficaces, puede realizar sus funciones sin que se resienta el resultado. Y lo más importante, quizás sin ser conscientes, ellos ya no son los mismos y son mejores profesionales que antes por el sólo hecho de haber trabajado con las personas que podríamos llamar necesarias.

Y con esto quiero recalcar la diferencia entre imprescindible y necesarios.

Película: Pulp Fiction

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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Comentarios

Imagen de Diana Garcés

Gracias José creo que ha quedado claro y sobre todo se acerca (tal vez no mucho) a lo que yo pensaba, pero tal vez no dije, ya que en mi artículo me enfoco sobre todo a cambiar esa mentalidad de "creernos" indispensables, olvidando enseñar, olvidando ser personas y mirando a los que tenemos al rededor. Como tu lo describes, es como yo imagino que deberían ser las cosas. No creernos necesarios, imprescindibles o indispensables. Ser mejores en lo que hacemos y no creernos "lo más" porque muchos pueden hacer lo mismo, la diferencia radica en que cuando nos vayamos, los que quedan pueden hacer lo que uno hacía, te extrañaran o recordarán por todo aquello que dejaste atrás, no por haberte creído "indispensable o necesario"... Eso para mi es aún mejor :) Muchas gracias :)

Diana Garcés (no verificado) Lun, 10/02/2014 - 14:51
Imagen de Jose 	Salgado

Estámos de acuerdo en lo importante que es NO ser imprescindible... y gracias a ti :)

Jose Salgado Lun, 10/02/2014 - 14:53