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Respira hondo y cierra los ojos

Respira hondo y cierra los ojos
Imagen de Jose 	Salgado
RRHH

Fe, Esperanza, Luz, Fuerza

Viernes 15/12/17

Calma, se que la vida parece ahora mismo una mierda, como diría una persona que conozco, una gran gragea de vitamina M y que las fuerzas ni están ni se le esperan. Te has pasado toda la vida aferrado al sueño de que si trabajas, que si te esfuerzas la vida te va a compensar. Has gastado la mayor parte de tu vida creyéndolo, apretando los dientes cuando todo viene torcido, haciendo de tripas corazón cuando pensabas que era casi mejor que no hubiera un mañana antes que enfrentarte de nuevo con la realidad de la que no puedes escapar.

Te has convertido en un experto en la transmutación de órganos, y ya conviertes las tripas en corazón, los riñones en córneas, los huesos en hígados y las córneas en molares, no hay parte del cuerpo se que escape a tu arte.

Durante años, todos y cada uno de ellos, has aprendido trucos, tretas, trampas, tanto para los demás como para ti mismo, que te permiten disimular, seguir adelante cuando lo que realmente es sentarte y dejar que el mundo te ignore, pase de largo y te deje tranquilo.

Repasas tu vida y reconoces cada uno de los errores que has cometido, y sabes que aunque vivieras cien vidas los volverías a cometer no por lo que dicen todos los libros de autoayuda Mis errores me convirtieron en lo que soy sino porque sigues sin entender como funciona el mundo, sigues creyendo en los unicornios, en que los valores están para algo, y que no hay nada peor que imponer tu visión para anular la de otro. Que la libertad individual es el bien más preciado, y que demonios, porque en el fondo nunca has sabido venderte ni funcionar en un sistema que la forma importa más que el fondo.

Te sientes tan vacío, tan exhausto que incluso dormir es una manera más de sentirte más cansado, la vida pasa a una tonalidad de gris, no por artístico, sino porque ya no ves más que un degradado a negro. La comida deja de tener interés y te alimentas porque tienes el estómago, que antes era la pituitaria, te está gritando desesperado que necesita alimento, y con desgana comes lo primero que encuentras en la nevera y sino fuera porque el plástico cuesta masticar, te lo tragarías sin sacarlo del envase.

Tu odio a los sofismas alcanza ya límites insospechados: si no tiene arreglo de que te quejas y si tiene arreglo de que te quejas, si siempre haces lo mismo no esperes resultados diferentes, y la que está de moda ultimamente, sal de tu zona de confort. Serías capaz de batir el record mundial de collejas si te pusieran a todos estos genios que se dedican a escribir frases que no sirven para nada más que deprimirte un poco más, sentirte más culpable por ser como eres, y por haber impuesto la visión de la felicidad en la cual sentirse mal, triste, apesadumbrado, es un signo de derrota, y encima que tu estés a punto de creértelo.

De acuerdo, estás así, no voy a negarte que lo que sientes es real, que la vida es muy dura, por muy viaje experiencial y de crecimiento humano, no deja de ser una puta jungla en el que las puñaladas vienen por docenas y servidas por querubines cabalgando en unicornios rosas. Pero párate un momento, respira hondo y cierra los ojos.

Olvídate de tu pasado, te has equivocado más veces de las que te gustaría reconocer y tal y como estás ahora, te culpas de más errores de los que realmente se podrían catalogar como tales. Deja de pensar que habría pasado si hubieras hecho esto en vez de lo otro, que dejes el pasado joder y cierra los ojos. El pasado, y esta va a ser una frase que te va a provocar ganas de incluirme en el concurso de collejas, el pasado no se puede cambiar y no se te puede juzgar por tu pasado porque tu ya no vives en él.

No mires hacia el futuro, que no, que no hagas proyecciones de como estás ahora. Con este estado mental probablemente ya estés tuteando a los cuatro jinetes del apocalipsis o planeando como todo el mundo, los siete billones de personas que viven en la tierra, se ríen de ti y te señalan con el dedo diciéndote que eres un pringado y un perdedor. El futuro, en una perspectiva newtoniana del universo, todavía no ha ocurrido, tiene que pasar.

Ahora, se consciente que el pasado no puede cambiarse y el futuro todavía no ha llegado. Cierra los ojos más fuerte, céntrate en el ahora, en donde estás. Dime, ¿dónde estas?, lo reconoces, lo sientes. ¿Te ves?, que más ves, dímelo. De acuerdo, ya me has descrito tu habitación o despacho, pero hay más en tu presente, cierra los párpados y abre los ojos.

Empiezas a ver más cosas. ¿verdad?, es que hay que saber usar la mirada para poder observar el mundo. Te das cuenta que tienes muchos problemas y que realmente no es la vida que te gustaría tener, eso es obvio, pero que tal si te haces una pregunta inteligente para variar y dejas de rebozarte en autocompasión. Esfuérzate, lo difícil en esta vida no es responder preguntas, sino saber hacer las preguntas relevantes.

Genial, has conseguido hacer la pregunta adecuada y solo te ha llevado treinta minutos de mirar y remirar lo que te rodea. ¿De dónde sale la luz que hace que puedas ver?, esa es una excelente pregunta porque con los ojos cerrados el sol no afecta, ni las bombillas, ni las velas, la luz viene de otro lugar, ¿quieres adivinar de donde sale?

Aceptamos que si eres creyente o espiritual te decantes por Dios, el espíritu o incluso ese familiar que siempre ha tenido mucha influencia, pero si te das cuenta estas personas no explican que esté todo tan iluminado. Correcto, tu eres responsable de la mayor parte de la luz, esa es tu fuerza, tu energía, tu capacidad de seguir marcando un camino aunque todo apunte que vas de los valles de la derrota a las cimas de la catástrofe. ¿Que me dices?, si, es cierto, te has dado cuenta, pero eso va a ser un secreto entre nosotros.

Así que es cierto, esto es duro, pero si dejas de pensar en ti mismo y te centras en el momento te das cuenta que puedes, tanto por ti mismo como por otras razones. Si, sonríe, es lo que has de hacer, mira a la vida y ríete de ella porque al final ella podrá poner la música pero la letra la pones tu.

Película[1]


[1] The Boxer

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.