Usted está aquí

¿Ser reactivos o proactivos?

Una vez superas la fase de seducción por parte de RRHH o de cualquier entorno, que es cuando te cuenta lo maravilloso que es todo, y que la gente no es más feliz porque sería ilegal, acabas descubriendo que las leyes de Murphy[1] son ciertas.

Somos personas de orden

El primer escenario, y el más habitual en casi todas las empresas y situaciones, es el normativo. Todo está medido, todos tienen sus áreas de trabajo e influencia y salirte de ellas es abrir las puertas del infierno. Las variantes que pueden desencadenar esta explosión de ira, envidia, incomprensión y perros y gatos cohabitando suelen ser:

  • Siempre lo hemos hecho así. Suele ocurrir cuando la empresa tiene ya muchos años de vida y se han seguido siempre unos mismos parámetros. Si siempre hemos redactado un informe por triplicado, en formato A4, en Times New Roma y a doble espacio e impreso en blanco y negro, proponer que en vez de hacer este trabajo se cree un documento compartido es percibido como una ofensa a los padres fundadores, al espíritu fundado, y sobretodo, si ellos hubieran querido que esto fuera así ya lo habrían estipulado en su momento, obviando que el concepto cloud es algo relativamente moderno y el fundador de la empresa hace muchos años que fundo una start-up de criar malvas.
  • Esto no funcionará nunca. En este punto se une no solo el desconocimiento, sino la desconfianza, ya sea en las personas o en la tecnología. Como diría los niños hace ya muchos lustros, la televisión es imposible porque no hay manera de hacer a las personas tan pequeñas y que lleguen corriendo por el cielo desde dónde están los estudios a todas esas cajas de madera, y encima, a la vez. Además, quién querrá ver una caja si puede charlar con el vecino. Para suerte o desgracia -sólo tenemos que programas tienen más audiencia- no solo es posible, sino que además nos encanta.
  • Esto depende de mi departamento. Imaginaros que vuestra empresa tiene dos departamentos, uno fabrica patatas fritas y el otro tortillas. Me apuesto lo que queráis que nunca inventarían la tortilla de patatas. Si cualquiera del departamento de féculas y derivados intenta pedir productos al segundo, la respuesta la veo clara e hilarante A mi no me tocas los huevos. Los huevos son cosa nuestra, los seleccionamos, los compramos, los freímos y los vendemos. ¿Que sabes tu de huevos?, no tienes ni idea y ni se te ocurra intentarlo porque entonces tendremos un problema. Esta cerrazón interna para colaborar -a fin de impresionar al superior y presentar más facturación- es un estigma que se llevó por delante a Nokia[2].
  • Torpedeando que es gerundio. Esto al menos son inteligentes, irritantes pero listos[3]. No solo bloquean cualquier intento de mejora, sino que además, cuando lo han conseguido y en base a su estatus de la empresa, lo presenta como algo novedoso y se lleva todos los premios. A la empresa básicamente le da lo mismo, lo más que ha perdido es u poco de tiempo, pero está claro que como estrategia para motivar al personal es bastante lamentable. Es como esa empresa de lácteos que reventó todas las previsiones de crecimiento gracias a un yogur de galletas y al que tuvo la idea le dieron un llavero.

Obviamente la lista no es exhaustiva y todos los puntos pueden complementarse unos con otros.

Llámame Bimbo, porque soy un trozo de pan.

En esta perspectiva la constatación del segundo principio de la termodinámica[4]. Aquí es todo lo contrario, ya partimos de un contexto donde no hay unas normas, ni básicas, ni generales, ni rígidas y cada cual va a su aire. El resultado final es un total caos donde nadie sabe que hace el otro, donde los proyectos se solapan, donde se roban recursos y el objetivo común brilla por su ausencia y la búsqueda de una meta global para todos es un concepto que sólo conocen por algún libro de gestión que han leído.

¿Y que hacemos?.

La respuesta es relativamente sencilla de escribir pero bastante complicada de enunciar. Como ya dijo Pablo Picasso, los grandes artistas copian pero los genios roban, así que porque no nos fijamos en la naturaleza y vemos que normas básicas tienen y cual es su objetivo.

El universo tiene, que sepamos ahora mismo, cuatro simples reglas[5]: electromagnética, nuclear débil, nuclear fuerte y gravitación. Con estas cuatro normas se construyo el universo, los planetas, las personas y los gurís que dan conferencias a cincuenta mil la sesión. Nadie, ni uno solo de ellos, se escapa de estar realidad. Por otra parte, el objetivo común del universo es más discutible, pero mi teoría particular es que sirve para crear información y de esta, conocimiento. El objetivo final es crear conocimiento.

Nosotros, como empresa, hemos de aplicar las mismas normas pero ajustándolas a nuestra realidad. Y una vez definamos las cuatro o cinco pequeñas normas básicas de funcionamiento, fijar el objetivo común que nos una a todos en la misma misión, y aquí no vale decir ganar dinero porque es conocido que sin dinero una empresa no sobrevive, sino algo por encima de este principio.

El único factor que tendría muy presente es la capacidad de reacción y ajuste a las normas. Si vemos que algo no funciona y tardamos cuatro reuniones, siete sesiones, catorce videoconferencias y veinte informes, está claro que no va a servir de nada. Las normas se han de cambiar y adaptar lo más rápido posible. No cometamos el mismo error por el que se arrastra ahora nuestra justicia, que tarda de más de un año en dictar sentencia -y si tienes suerte- y una justicia servida tarde -lo de mal ya lo discutiríamos- ni es justicia ni es nada.

Película[6]


  1. Rubio Hancock, Jaime. El País. “8 leyes de Murphy que tienen base científica” 2015–06–21 http://verne.elpais.com/verne/2015/06/19/articulo/1434705663_423636.html  ↩
  2. Huy, Quy. Instad Knowledge. “Who Killed Nokia? Nokia Did” 2015–09–22 http://knowledge.insead.edu/strategy/who-killed-nokia-nokia-did-4268  ↩
  3. Rodríguez, Christian. Forbes. “10 signos que demuestran que tu jefe no te respeta” 2015–08–29 http://forbes.es/actualizacion/4434/10-signos-que-demuestran-que-tu-jefe-no-te-respeta  ↩
  4. Departamento de física aplicada. Universidad de Sevilla. http://laplace.us.es/wiki/index.php/Segundo_principio_de_la_termodin%C3%A1mica_%28GIE%29  ↩
  5. Kaulen, María. Portal Astronómico. “Las 4 fuerzas fundamentales”. 2015–01–21 http://www.portalastronomico.com/las-4-fuerzas-elementales/  ↩
  6. The Bourne Identity http://www.imdb.com/title/tt0258463/  ↩
Su voto: Ninguno (1 voto)
Lecturas: 324
Lecturas hoy: 0

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.